Ponle play mientras lees mi composición primariosa.
Wild Horses - Pedro Suárez V. & Los Dickens
Vivir cuando chico es fácil de hacer, comienza la canción y me hace recordar mis años de pubertad-juventud. La máxima preocupación de uno había sido la escuela y no estar disonantes con la gente. Atraer chicas, el comienzo de fiestas (en mis tiempos recién a los 14 o 15 se comenzaba a asistir a fiestas, no como hoy, que apenas de 11 años y ya se arman tremendas reguetoneadas).
Mucho recuerdo en éstas épocas de navidad ver a mi madre y hermana apresuradas por las cuestiones críticas del caso: tener el arbolito de navidad a punto, el nacimiento armado, la casa decorada y el perro bañado. Bueno en realidad lo del perro muchas veces era mi negocio, así que ni modo. Recuerdo que mi padre solía evitar viajar por esas épocas, y sentía una especie de aroma, mmm...digamos chévere. No sé por qué, ya que a mi si había navidad o no, me tenía sin cuidado. No la añoraba ni me entregaba a las actividades del contexto con tal vehemencia como veía a todo mundo hacerlo. Con excepción de una los cohetes que no dejaban dormir a nadie.
Como dije, aunque la preocupación de aquellas épocas era la escuela, por los meses de noviembre y diciembre, el tema para los muchachos eran las fiestas de pre-promo, promo, las chicas, las primeras reúnas con los patas, las tocadas con guitarra, cajón, armónica, intrumentos transportables de toda la vida; las primeras novias o choques y fugas, de ésto último se siguió dando eventualmente en cada círculo con el que me he relacionado, y no digo que yo he estado siempre directamente involucrado, pero de cierta manera con los años me di cuenta que eso no iba a cambiar, la probabilidad de tener tales situaciones seguía existiendo, aunque de una manera más "madura" (...?) , seguía existiendo.
Como comenté antes, la única actividad a la que me entregaba con vehemencia era la reventadera de cohetes, mi vicio supremo, creo que era lo más cerca del terrorismo que podía encontrarme. A la mayoría de personas le gusta la cuestión de reventar explosivos, hacer ruido, generar fuego con luces de colores sobre el cielo y ser el más "armado" del barrio, y por supuesto que la gente te mire y comente sobre ello. Y en ese tema mi barrio parecía en la noche buena, una pelea fálica por ostentar los juguetes explosivos mas ponedores de la velada. Y todos los competidores obviamente hombres se pasaban el dato de cuál era el juguete del momento, y las mejores técnicas para encenderlos o hacerlos funcionar. Yo al ser el chiquillos del barrio, aproveché de los viejos tigres y creo que ellos disfrutaban su rol de maestros para jugarme algunos secretos.
Y así pasaban los años y las navidades, y con ello los recuerdos comenzaron a aflorar, épocas que obviamente para casi todo humano fueron buenas y no nos queda más que recordarlas con una sonrisa en la cara y tal vez, un atisbo de lágrima en el rabillo del ojo.
¿Y qué tiene que ver la canción? Pues es el significado que le da uno, nada más. A mí me lleva a esos recuerdos y otros más, pero esas historias ya son para otro horario, jejeje.